Sinopsis
En España, entre los años 2022 y 2024, el fentanilo ha protagonizado un fenómeno paradójico sin antecedentes en la historia de las drogas: ha recibido una atención mediática extraordinaria mientras que su presencia como droga de abuso ha sido nula. La inusitada atención ha sido producto del miedo que provoca pensar que España puede sufrir una crisis de salud pública a imagen y semejanza de la crisis que asola Norteamérica. Este miedo ha estimulado a los medios de comunicación a publicar noticias sobre el fentanilo porque despertaban el interés de la audiencia española, hasta crear una tormenta mediática que llegó afirmar que en España el consumo de fentanilo ilícito era una realidad.
Desde una mirada geopolítica y sociocultural, el estudio «Fentanilo en España. Evidencias, percepciones y realidades» analiza hasta qué punto en España se cumplirá la hipótesis de la sustitución, es decir, el fentanilo reemplazará a la heroína como opioide de cabecera entre la población adicta. El estudio descarta la hipótesis de la sustitución a partir del análisis de cuatro grandes ámbitos. El primero, la realidad de Afganistán y de otros países productores de opio evidencia que la heroína continuará abasteciendo los mercados europeos sin dejar espacio a los opioides sintéticos. El segundo, los mercados internacionales de opioides sintéticos evidencian la escasez de fentanilos y la irrupción de los nitazenos. El tercero, la exigua demanda de heroína deja escaso margen para los opioides sintéticos. El cuarto, una red asistencial de tratamiento de las adicciones preparada para dar respuesta a cualquier nueva amenaza.
El presente estudio es una fotografía de la realidad de 2024 que nos permite afirmar que ahora por ahora es materialmente imposible una crisis de fentanilo en España, aunque en un mundo cambiante y en constante transformación, el futuro de las drogas, otra vez más, se revela como incierto.