AJOVE2012 | Desigualdad y participación de la juventud en Cataluña. Una aproximación cuantitativa y cualitativa en un contexto de crisis.

Olatz Ribera Almandoz

Palabras clave: juventud, comportamiento político, participación política, desigualdades, Cataluña

Entidad financiadora: Agencia Catalana de la Juventud 

Las investigaciones más recientes sobre el comportamiento político entre la población más joven han detectado el progresivo declive de las formas de participación más convencionales en este grupo de población. Este debilitamiento ha generado diferentes interpretaciones. Algunos autores ven esta evidencia con cierto pesimismo porque la asocian a una baja capacidad de los jóvenes para operar en los actuales marcos de representación política. Así, consideran que esta reducción de la participación refleja, por parte de los jóvenes, una falta de interés por la política, una pobre percepción de la eficacia política y una escasa receptividad del sistema. Una visión más optimista de la reducción de la participación convencional habla sobre la existencia de un «efecto de sustitución». Esto implicaría que la población joven no está necesariamente menos interesada en la política, sino que simplemente vehicula su participación a través de otros mecanismos. La población joven está más informada y es más crítica y, por tanto, quiere participar de una manera más directa en la toma de decisiones.  

Sin embargo, la mayor parte de los estudios sobre comportamiento político que se han llevado a cabo hasta el momento han tendido a considerar a los jóvenes como un todo y a contrastarlos con la población adulta, centrándose en los potenciales efectos de ciclo vital o de cohorte. Este estudio de la Universidad Pompeu Fabra, en cambio, se enfoca en identificar las diferencias internas en las pautas de participación política de los jóvenes en Cataluña, específicamente en el actual contexto de crisis económica y social. Más concretamente, la hipótesis principal es que el hecho de que las personas jóvenes se encuentren en diferentes posiciones respecto de las dimensiones de desigualdad tiene un impacto sobre la propensión que tienen los jóvenes tanto para participar (o no hacerlo) como para el tipo de acciones que realizan. En este sentido, por un lado se apunta a la posible influencia de tres componentes principales y a la interacción entre ellos: (1) su incertidumbre o precariedad económica (en relación a su posición laboral), (2) su nivel educativo (que determina sus niveles de información política y recursos cognitivos) y (3) el nivel de cobertura familiar (principal red de seguridad en nuestro modelo de Estado del Bienestar). Por otra parte, también se incorporan al análisis dos dimensiones de desigualdad que la literatura ha estudiado en numerosas ocasiones pero que raramente se han aplicado al estudio de las diferencias internas entre la población joven: el género y el origen.